El tertuliano del programa “El Gato al Agua”, de la cadena fascista Intereconomía, ha pedido disculpas en público por los insultos que lanzó a la consejera de salud de la Generalitat, Marina Geli. Eduardo García Serrano, que así se llama este macarra de la ultra derecha, se mostró “sumamente arrepentido” por haber llamado zorra, guarra y puerca a esta señora en un debate televisivo. El porqué de los insultos, una campaña de educación sexual en la que, según este engominado incivil que ahora se arrastra como un gusano, se incitaba a los menores a “meneársela” y a practicar la sodomía. Esta represión sexual puede ser la causa de su mal carácter y de su rabieta digna de un adolescente ebrio, pero no justifica su vergonzosa conducta ni las palmadas en la espalda de sus compañeros de cadena, una cadena que ya debería haber sido represaliada por sus ya conocidas descalificaciones a mujeres, homosexuales o a gente que sencillamente no comparte su línea ideológica.
La derecha más tétrica de este país tiene su propia cadena de televisión. Luciendo cornamenta y con una programación de lo más original, Intereconomía basa su contenido en tertulias y programas de debate en los que, curiosamente todos los participantes suelen estar de acuerdo. Entre los presentadores y colaboradores de la cadena, aparte del ya mencionado, se encuentran personajes de la talla de Xavier Horcajo, Bertín Osborne o el mismísimo Mario Conde. Uno de sus programas, “España en la memoria”, que repasa a su manera la historia reciente del país, ha rendido homenaje en ocasiones a la División Azul, a Primo de Rivera o incluso al Francisco Franco, y a contado con la colaboración de Blas Piñar o el historiador Pio Moa, antiguo militante antifranquista que, más tarde se convertiría en un defensor de la España de Franco.
Si Simone de Beauvoir saliera de su tumba para pasar un día en el mundo de los vivos celebrando su 100 cumpleaños volvería al sepulcro con ganas de no abandonarlo nunca más. Lo haría tras echar un vistazo al producto adulterado en el que se ha convertido la mujer del siglo XXI, donde la mano del hombre ha esculpido un modelo perfecto de frivolidad para exhibirlo en revistas, televisores y en los mejores cines, todo a cuenta de la dignidad de unos cuantos cuerpos plásticos como el tuyo, chica guapa. Si te das por aludida no te agraves, no es mi intención ofenderte con mis palabras, más bien me gustaría que dejases de ofenderte a ti misma. Al resto de mujeres que obvian que estas líneas no van dirigidas a ellas, sepan que, por muy afgano que el humilde autor de las mismas se sienta, siempre se declarará contrario a cualquier tipo de burka, ya sea el de tela o el de silicona y ya venga del islam o de L’Oréal París.
Cuando el prototipo de mujer triunfadora lo plasman cuatro cuarentonas cuya vida consiste en pescar a un marido adinerado, empaparse de glamour y no mover el culo ni para hacer de vientre, significa que algo no ha entendido bien esta sociedad moderna, que ya debería haber aprendido la diferencia entre un jarrón chino y una mujer. Es el caso de “Sexo en Nueva York”, una serie que desde la cabecera hasta los títulos de crédito, no deja de dar repelús ni un solo segundo. Pero lo verdaderamente deplorable es que existe toda una legión de seguidoras de las cuatro protagonistas que, si bien pretenden ser un modelo a seguir, no representan más que la superficialidad de una sociedad de féminas materialistas que precisan de zapatos caros y bolsos de Prada para disfrazar sus numerosas carencias.
Los cuatro vejestorios, liderados por el rostro equino de Sarah Jessica Parker, acaban de estrenar la secuela de la película basada en la serie de televisión. Pero esto no es una crítica de cine, pues la película ni la he visto ni la pienso ver, me basta con el trailer para saber que serán dos horas de argumento plano, diálogos de besugo y pésimas actuaciones, entre ellas el cameo de nuestra joyita Penélope Cruz – otra a la que dan ganas de ofrecerle un terrón de azúcar – y la heroína de las niñas repelentes, Hannah Montana. ¿Y dónde quedaron el encanto de Audrey Hepburn y Lauren Bacall en la alfombra roja? ¿Dónde quedaron los ideales de Jane Fonda y Susan Sarandon? Entre la pérdida del señor Hopper y el estreno de este engendro, los amantes del cine estamos de luto mientras el celuloide se viste de Prada.
Si no condenas, eres cómplice, y si eres cómplice, eres culpable. Por eso en la situación del pueblo palestino hay tantos culpables como víctimas, y por eso los culpables deben dar la cara y no la espalda ante ataques como el que ha sufrido la flota que portaba ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Incluso cuando las víctimas no son ciudadanos palestinos, la impunidad de la comunidad internacional pone de relieve la complicidad de organismos como la ONU, que entre contradicción y contradicción reacciona con calma ante una clara violación de los derechos internacionales, asegurando que la situación precisa de una investigación “rápida e imparcial”. Algo parecido sucede con el gobierno de España, que permanece impasible ante una situación que le afecta directamente. ¿Será porque el ataque se ha llevado a cabo con las armas que vendió en su momento a Israel? Puede, pero no debemos olvidar que esas armas han pretendido cargar contra ciudadanos españoles mientras el señor Moratinos todavía no se ha pronunciado.
Los que sí se han pronunciado han sido tanto el gobierno de Israel como las Naciones Unidas, que aseguran “lamentar profundamente lo sucedido”. Nueve muertos de nacionalidad turca no han sido suficientes, ni para que se haga justicia ni para reflexionar acerca de un conflicto que es todo menos imparcial, donde unos matan y otros mueren ante el silencio de un mundo a los pies de sus primeras potencias. Los que disparan imponen la justicia y los que reciben las balas son el blanco de todas las acusaciones, los que dicen mandar obedecen las ordenes de los que dicen haber sido elegidos por Dios. Y así continúa un conflicto en el que siempre se lamenta pero nunca se hace justicia. ¿O es que ya nadie recuerda cómo se vivió en Gaza la navidad en 2008? No se puede vivir de lamentos.
El único que supo aportarle un toque de distinción al malogrado título Waterworld, el maníaco pervertido de Blue velvet, un auténtico rebelde americano en Apocalypse Now o un motero adicto en Easy Rider, en la que brilló tanto por su actuación como por su dirección. Dennis Hopper nos ha dejado a sus 74 años a causa de una complicación originada por un cáncer de próstata que padecía desde hacía un año. El cine vuelve a llorar a uno de sus grandes, pues si bien Dennis no era una estrella de Hollywood como hoy se entiende por estrella, si que rompió los esquemas de una industria a la que le costó asimilar su estética y su perfil contracultural. Títulos como Gigante, Rebelde sin causa o La ley de la calle tienen hoy una excusa para volver a ser visionados por aquellos que, por ser tan jóvenes, no hemos podido saborearlos como es debido.
Víctor Manuel y Ana Belén. ¿De qué tenéis miedo exactamente? ¿De no haberos sacudido del todo esa fama de “progres rojeras” de la que os despojasteis del todo hace ya tiempo? ¿Teméis caer en el olvido como lo han hecho vuestras plomizas canciones? Tal vez sea que, lejos de aquellos maravillosos años en que cantabais por Palestina y homenajeabais a la Pasionaria, ahora es Christian Dior el único y exclusivo merecedor de vuestra devoción, siempre engrosada por el más que grato sufragio de la SGAE. Y, señor Almodóvar. ¿A qué le teme usted? ¿Teme acaso que el imperio lo destierre? ¿Que Hollywood le dé la espalda como hizo usted al cine español? ¿O acaso perder esas preciadas subvenciones que recibe anualmente es su mayor espanto? Durante toda su estrafalaria vida ha tratado de ser un transgresor que no ha pasado de resultar ridículo y ahora demuestra más que nunca que no es más que un chaquetero que a la menor oportunidad se vende al mejor postor. Como sus amigas Carmen Maura o Pilar Bardem, “pseudoactorcillos” como Resines y Gabino Diego o su compañera de parranda, Alaska. A ésta última le diría que no se apure, pues va a vender el mismo número de discos siendo o no sincera consigo misma, es decir, más bien poquitos.
Qué mal ha envejecido la izquierda de este país, que al igual que por la cocaína, se ha dejado esclavizar por la hegemonía del pensamiento dominante, creando plataformas, firmando documentos y afirmando lo que todo el mundo quiere oír. ¿Que de qué va todo esto? Pues de qué va a ir, de socialistas de postal y viejas glorias de la España de la transición empeñadas en respaldar la idea de que el gobierno español debería cambiar su postura diplomática con el gobierno cubano. Las palabras del escritor Mario Vargas Llosa, portavoz de la iniciativa, dejan lugar a más de una duda, asegurando que la “postura de complicidad” que mantiene España con el gobierno de Castro es “absolutamente equivocada”, y afirmando que “la política exterior española ha demostrado que con su diplomacia silenciosa que supuestamente, por ser tan discreta, era mucho más eficaz, no ha dado ningún resultado positivo a favor de la democratización de Cuba". ¿Será una nueva moda esto del anticastrismo o será que han olvidado que en su propio país nadie escoge al jefe de estado desde mucho antes de que ellos mismos naciesen? ¿O será que padecen el mismo síndrome de cobardía que afectó a los exiliados en Miami? Qué fácil es hablar de libertad desde el difuso prisma del oportunismo, cuando el sol que más calienta es el que alumbra desde el capital.
Por lo visto el modelo a seguir, el arquetipo, son democracias como la de Rumania, en la que ya se ha hablado de clausurar 150 hospitales a causa de la crisis económica en la que se ve envuelto el país, o la de Grecia, que tras declararse en bancarrota arremete contra trabajadores y estudiantes que salen a la calle a defender sus derechos. Gloria Estefan, Andy García, Posada Carriles y CIA continúan relamiéndose en los Estados Unidos, soñando con hacer de Cuba el enorme prostíbulo que fue otrora.Mientras tanto en España la izquierda y la derecha más recalcitrantes hablan de “democratizar” en un paíslos medios de comunicación hacen la vista gorda ante la infamia y se inventan sus propias injusticias, se ilegalizan partidos y se cierran periódicos. ¿Y esa es la democracia infecta que queremos contagiar a los cubanos? Seguid lloriqueando aquí fuera, que en la Habana ni se os oye.
Ali Salem Tamek es un activista de origen marroquí que defiende la independencia del Sáhara Occidental, es cofundador de la Coordinadora de Defensores Saharauis de los Derechos Humanos y ha sido encarcelado en cinco ocasiones. En su país de origen ha sido declarado “enemigo público número uno”, su pasaporte fue confiscado durante varios años y las autoridades se negaron a reconocer el nombre que su mujer y él le dieron a su primera hija, Thawra, que en árabe significa literalmente Revolución. Tampoco se le permitió estudiar las carreras de Derecho y Periodismo, lo cual es un derecho fundamental que le fue negado por sus ideas políticas. Para más inri, su mujer fue violada en 2005 por cinco agentes de la seguridad marroquí cuando acudía a visitarlo a la cárcel. En octubre de 2009 volvió a ser arrestado en Argelia junto a otros seis activistas. Hoy, Ali Salem Tamek lleva más de cuarenta días en huelga de hambre y se teme por su vida, pero Esperanza Aguirre todavía no se ha pronunciado, ni siquiera estoy seguro de que sepa quién es Tamek, pero el partido popular sigue acusando a los procastristas de “amigos de los dictadores”.
7.000 presos palestinos continúan sus intermitentes huelgas de hambre por la lamentable situación en la que se encuentran en las cárceles de Israel. Entre otras cosas, denuncian el trato que reciben sus familiares, cuando, al cruzar los controles miliares de Cisjordania para visitar a los presos, son constantemente humillados por los soldados israelíes y vejados físicamente en algunas ocasiones. Los reclusos reivindican también la libre circulación de material literario, así como los libros de texto que muchos de ellos exigen para su preparación académica. La que puede ser la menos primordial de sus exigencias, es la de poder ver en la televisión el canal de televisión árabe Al-Jazeera, que ha sido prohibido en toda la prisión sin motivo aparente. Lo que no piden los presos palestinos encerrados en las celdas por el estado judío de Israel, son televisores, ni cocina en las celdas, ni teléfonos personales. ¿Os suena de algo?
El discurso que ofreció Evo Morales en la primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la madre Tierra, en el cual trató de la manera más humilde, asuntos de vital importancia como la nefasta influencia que ofrece sobre el planeta un capitalismo salvajemente devastador. Según los periódicos, la televisión e internet, el entrañable presidente de jersey a rayas es un simpático bufón que no dice otra cosa que no sea una sandez. Los medios se han encargado de ridiculizar públicamente al presidente boliviano recopilando retazos de discursos en los que hace desafortunadas referencias a los peligros de la gaseosa y de los alimentos transgénicos, que provocan desviaciones hormonales y calvicie a largo plazo. Si tenemos presente que Evo salió directamente del pueblo indígena y gran parte de su cultura se basa en creencias aymaras y quechuas, no es de extrañar que sus palabras no sean las de un filólogo, si no las de un hombre sencillo elegido por su propio pueblo, un pueblo que aunque inculto, ha sabido escoger quien le represente. De todos modos, las palabras del presidente no me provocan más vergüenza de la que sentí al escuchar a José maría Aznar chapurreando ese inglés de rancho que luego se le quedó pegado al bigote durante una buena temporada. “Nou, nau, nau nau.”
Cuando realicen la versión cinematográfica basada en el accidente de avión en el que han perdido la vida Lech Kaczynski, primer ministro de Polonia desde el año 2005, su esposa María y varios altos mandos de su gabinete presidencial, espero que el papel del fallecido presidente lo interprete Leslie Nielsen. Sobre todo para que todas esas personas que están guardando luto se alegren un poco y vean las cosas de otra manera, que no todo han de ser llantos y lamentos. Seguro que al hombre no le hubiera gustado ver a su pueblo llorarle de esa manera, estoy seguro de que lo que verdaderamente deseaba era ver a los ciudadanos de todo el país festejando su pérdida durante una semana, organizando orgías y mostrando su efigie en carrozas de colores.
Polonia ha perdido a su gobierno de golpe y plumazo, unos lloran y se concentran en las plazas deseando que sea el gemelo de Lech, Jaroslaw, quien tome las riendas que ha dejado sueltas su idéntico hermanito carbonizado. La misma cara, el mismo apellido, las mismas ideas de viejo retrógrado. Como sacada de un thriller político, la historia de un presidente superpuesto que vuelve al poder después de muerto para enjugar las lágrimas de su pueblo y devolverle el orden y la tranquilidad perdida.
Los restos de Kaczynski descansan ahora en el castillo de Wawel, Cracovia, donde reposan algunas de las más representativas figuras de la historia de Polonia, elevando así al difunto a un rango que muchos polacos dudan que merezca, pues morir en un accidente de avión no convierte a nadie en héroe. Pero ha muerto un jefe de estado y como tal se le ha de glorificar, guardar duelo nacional por el fascista que robó la luna, el homófobo que prohibió el orgullo gay y peleó por el restablecimiento de la pena capital. ¿Y por qué desertar de mi más que explícita condición de bastardo sincero diciendo que no le deseo ni me alegro de la muerte de nadie? ¿Por qué abandonar el mal gusto tratando de suavizar mis palabras con un “nadie merece una muerte semejante”? ¿Por qué simular compasión cuando de lo que verdaderamente me alegro es de que probablemente en Polonia se vuelvan a emitir los Teletubbies? No me habléis de tragedia, me reservo las lágrimas para cuando muera Castro.
Tarde o temprano les tenía que tocar a ellos, Fermín Muguruza, Banda Bassotti o Soziedad Alkohólika ya sintieron las consecuencias de la caza de brujas “antiterrorista”, ahora son Los Chikos del Maíz quienes han sido señalados por el decrépito dedo de la derecha mediática más intolerante. Una vez más, las rotativas de ese periodicucho llamado de manera no muy acertada La Razón, han vuelto a escupir pestes sobre las voces que profieren verdades como puños. La izquierda abertzale es de nuevo el percutor que han empleado para disparar acusaciones sin fundamento contra los raperos de Valencia, que no han tardado en defenderse con un lúcido comunicado que podéis leer más abajo.
Desde este blog todavía no había expresado mi repulsión hacia el panfleto conservador del señor Ansón y su pútrida “Canela Fina”, que como otros tantos, habla de tortura en Cuba o de censura en China mientras Honduras se convierte en una fosa común para periodistas y oponentes al golpe. Un periódico que apuesta por la incultura general a base de especiales religioso, películas de Ozores y documentales sobre la España del NO-DO. (Perdonen que aproveche) Seguiremos denunciando cualquier tipo de censura por encima de partidos o bandas terroristas, abofeteando sin rubor a esta derecha que hace tiempo que ya no puede ocultar su odio.
- Kevin Laden -
Aquí y aquí los enlaces de la noticia, a continuación el comunicado de Los Chikos del Maíz:
Ante los ataques de la derecha mediática Los Chikos del Maíz manifiestan:
Su estupor y perplejidad ante el titánico esfuerzo de recopilación de datos, declaraciones y análisis en profundidad de nuestras letras, por parte de los inefables periodistas de los diarios ABC y La Razón. Nos reconforta pensar en la imagen de un periodista de ABC o La Razón (con su corbata y su gomina cortijera, o su melena de mechas pepera y sus pendientes de perla) bajándose nuestros temas para posteriormente escucharlos en su Ipod o en su potente equipo Hi-fi. Como son periódicos serios, tan serios que no dudan ofrecer especiales a sus lectores en torno a la pasión de nuestro Señor Jesucristo las mismas fechas en las que en Ginebra se pone en marcha el acelerador de partículas que simula el origen CIENTÍFICO del universo, el derroche de medios y el ejercicio de investigación periodística ha sido verdaderamente encomiable. No deja de ser curioso que no investiguen con tanto afán las informaciones que llegan de Cuba, con dos golpes de clic y contrastando un poco la información, hubieran llegado a la más que obvia conclusión de que Orlando Zapata no era un preso político, sino un preso común que se encontraba entre rejas entre otras cosas, por falsificar moneda y por abrir la cabeza a un vecino con un machete. Sin olvidar que entre sus reivindicaciones «políticas» se encontraba una televisión en la celda y un teléfono móvil, vamos lo habitual en una prisión, pero nos estamos yendo por los cerros de Úbeda.
Los aparatos ideológicos del estado capitalista no es ningún concepto que nos hayamos sacado de la manga señores periodistas, es el título de un libro de Louis Althusser, uno de los filósofos más importantes del siglo XX, libro que se puede encontrar en cualquier librería, biblioteca o universidad, cosa que sabrían si leyeran teoría política más a menudo y no los especiales sobre religión sin la menor base empírica que vomitan sus diarios. De la misma forma, que «la boda del Príncipe la vieron 25 millones de personas, mientras moría una familia en el estrecho» es un hecho científico y objetivo y a nosotros nos repulsa por ser inmoral. «Los curas quieren prohibir los condones mientras meten mano a criaturas» es (aunque a ustedes les importe un pimiento e intenten silenciarlo) otro hecho objetivo: entre las archidiócesis de EE.UU, Irlanda y Alemania, suman más de 5.000 casos y denuncias, una cifra aterradora, por tanto que los curas quieran prohibir los condones mientras meten mano a criaturas es otro hecho objetivo, deplorable pero objetivo.
Respecto a ETA hemos manifestado siempre nuestra condena, de hecho en una entrevista, acusamos a la organización de forma rotunda y clara tras el atentado contra el concejal Isaías Carrasco. De la misma forma que condenamos los atentados de ETA, condenamos también la criminalización de las ideas, el cierre de periódicos y la ley de partidos, en esto último creo que no somos tan radicales: hasta el colegio de abogados de Barcelona mostró sus discrepancias ante un atropello tan bochornoso del estado de derecho y las libertades políticas. Es más, hasta Pedro J. Ramírez condenó en su momento el cierre de Egin: “Delinquen las personas no las rotativas”. Nosotros, aborrecemos y condenamos abiertamente la violencia del grupo armado ETA, ustedes que nos critican con tanta ferocidad, ¿condenan de la misma forma 40 años de Franquismo? Claro que no condenar el franquismo no es delito, a diferencia de no condenar los atentados de ETA que sí lo es.
Por último apuntar que el trabajo de investgación no ha sido tan completo como a ustedes les gustaría es un error tildar alegremente a un grupo de música de “proetarras” cuando ese mismo grupo tiene una letra que dice: Me cago en la Ikurriña y en la Rogigualda, en claro mensaje internacionalista y repudiando todo tipo de banderas y fronteras, curiosos proetarras… Esto lo sabrían si contrastaran la información, en realidad sí lo saben, pero cómo de costumbre ponen solamente lo que les interesa.
Las niñas quieren ser falleras también este año, así que papá y mamá, muy satisfechos, se van a matar a hacer horas extras para que la Vane no repita traje y para que a la Lore le quepa el que le están confeccionando, que cuesta un ovario y parte del otro y que va a suponer unos cuantos meses de ayuno para toda la familia, pero lucirlo merece la pena "redéu". Se alzarán pues los monumentos que decorarán nuestras calles durante una semana para deleitarnos con sus mordaces y agudísimas críticas y con su desorbitado presupuesto, por el que glorificaremos al artista que la hizo posible. La población se embriagará por completo de jarana y despiporre, con sus pregones, cabalgatas, presentaciones y demás mierdacas de semejante índole, en una fiesta donde la cultura y el analfabetismo desfilan juntas de la mano entre tracas y flores de colores.
Pero este año vengo preparado, este año la mascletà la monto yo y no serán estos cernícalos los únicos que prendan fuego a las calles de mi querida ciudad, este jodido año pienso pintarme dos franjas horizontales en cada mejilla, voy a estallar en frenéticas carcajadas y a salir a la calle a regodearme en mi enajenación mental transitoria. Una cinta en la frente, un puro entre los dientes y un rifle semiautomático cuya mirilla no hará otra cosa que rastrear desesperadamente en busca de falleras, charangueros y otros infraseres que huirán despavoridos. No habrá piedad, no habrá indultos, tan solo peinetas salpicada de sangre y gente corriendo de un lado para otro, músicos tratando de esconderse tras sus trombones y policías locales intentando neutralizarme sin éxito alguno.
Un alienado guerrillero totalmente carente de escrúpulos va a perturbar la algazara de estas fiestas falleras, un lunático destinado a ser odiado por muchos y admirado por otros tantos. Un pistolero enloquecido que prepara ya su sabotaje con una sonrisa perversa y la mirada perdida, limpiando su arma como el recluta Patoso en “la Chaqueta Metálica”, fantaseando con la estampida que provocará su balacera entre lamentos y sollozos, imaginando su foto en los telediarios y en la descarga de adrenalina que experimentará cuando esquive los balazos de las fuerzas de seguridad a ritmo de algún tema de Motörhead que sonará a todo volumen dentro de su trastornada cabeza. Maldita sea, seré la primera persona en darse el gustazo de terminar de un plumazo con todo este despropósito y acabar con tanto mamoneo generalizado, un soldado raso a las órdenes de su propia esquizofrenia, que sin miramiento alguno hará que hombres y mujeres sucumban a los caprichos de sus revoltosas balas. Preparado está ya éste colérico homicida para la matanza que tendrá lugar estas fallas, o por lo menos en sus sueños más dulces.
Orlando Zapata Tamayo no es solamente un disidente opuesto al régimen de Castro que falleció tristemente en prisión tras 85 días de huelga de hambre con el fin de conseguir el trato de “preso de conciencia” y otros privilegios. Tamayo no es solo una supuesta víctima de la violación de los derechos humanos, Tamayo es también una herramienta política como lo fue en su día Elián González, el famoso niño balsero. Y es que puede sonar paradójico que un Servidor se declare totalmente contrario a la Ley de partidos impuesta en España desde el año 2002 por el gobierno de José María Aznar, - el de abajo – y a su vez se niegue a condenar la “opresiva dictadura” de los Castro. Lo explicaré lo mejor que pueda, para quien guste entenderlo. Fidel Castro es un déspota porque los medios de comunicación quieren que Fidel Castro sea un déspota, suena tópico, ¿verdad? Claro, estos locos comunistas siempre con el mismo argumento. Pero cuando unos muertos dan la vuelta al mundo mientras que otros son sepultados bajo el más atronador de los silencios, significa que algo no anda bien por alguna parte.
HAY MUERTOS Y MUERTOS
El pasado miércoles 24 de febrero, en la “ya reinstaurada” democracia hondureña, fue asesinada la activista Claudia Brizuela, miembro del Frente Nacional de Resistencia al Golpe de Estado, la mujer de treinta y seis años abrió la puerta de su casa después de que llamaran al timbre, encontrándose al otro lado a varios hombres que le dispararon repetidas veces, dejando huérfanos a dos niños de dos y ocho años. Claudia es la cuarta víctima de los hombres de Porfirio Lobo desde su presunta elección en enero de 2010.
En ninguna televisión del mundo se ha hablado del asesinato de Claudia, pero sí de las torturas perpetradas por el régimen cubano. Mientras la señora Hillary Clinton condena la muerte del preso y expresa sus condolencias, Raúl Castro afirma lo siguiente: “…En Cuba sí se han llevado a cabo torturas, pero en la base naval de Guantánamo.” Lo que sucede es que los medios de comunicación masivos son los que ofrecen la opinión a las masas, no hay más verdad que la suya, no hay objetividad, no hay otra perspectiva más que la de la ideología dominante, la que controlan las barras y las estrellas. El país que más sangre ha derramado y que más violaciones de los derechos humanos lleva a sus espaldas, el mismo que manda sus tropas a reconstruir países que jamás han sido construidos y a imponer su autoridad a cambio de ingentes beneficios. Esa es la democracia que los Estados Unidos quieren para América Latina, podéis votar a quien os dé la gana, siempre y cuando nosotros estemos de acuerdo con quien salga elegido: “Tened mucho cuidadito con quién votáis, pues os estamos vigilando, y si vuestras papeletas caen en la urna equivocada, tenemos a la CIA lista para asaltaros y a los Chicago Boys preparados para reformar vuestra economía. ¿O es que no habéis aprendido todavía de vuestra propia historia? ¿Habéis olvidado a Allende en Chile? ¿A Jacobo Arbenz en Guatemala? ¿A Chávez en 2002? ¿A Zelaya en Honduras? ¿O a Jean-Bertrand Aristide en la recién destruida Haití?, ¿No os dais cuenta de que no estáis suficientemente capacitados para elegir a vuestro propio gobierno? Encima que lo elegimos por vosotros, desagradecidos.” Por este mismo motivo los medios se empeñan en demonizar a quienes se niegan a ceder ante la fuerza de Norteamérica y por ello imponen su propia fuerza, porque América Latina jamás podrá ejercer su derecho al voto mientras el vecino de arriba no la deje hacerlo con plena libertad.
LOS HAY MALOS Y NO TAN MALOS
Si bien Cuba no es el paradigma de un mundo perfecto, al menos constituye un fabuloso ejemplo de tenacidad y una respuesta contundente al dominio del imperio yankee. Pero eso no ha impedido que desde la derecha más reaccionaria hasta la izquierda más hipócrita, se hable de dictaduras sangrientas y se criminalice a todo aquel que disienta de la versión oficial, como es el caso del actor Guillermo Toledo, que ha sido ridiculizado en varios medios por el simple hecho de opinar de manera franca acerca del asunto. El pecado que cometió el actor no fue solamente el de contradecir a los medios, también se atrevió a denunciar que hay países donde sí se violan constantemente los derechos humanos, como es el caso de Colombia y su ejemplar democracia basada en el narcotráfico, la corrupción y el paramilitarismo. ¿Pero para qué sacar toda esa mierda a la luz cuando podemos hablar de asesinatos en Cuba o de los vínculos del gobierno de Venezuela con las FARC y ETA? ¿Por qué condenar el golpe en Honduras cuando podemos decir que ahora están mucho mejor que antes como afirmó Mariano Rajoy? ¿Y Haití, también está mejor que nunca ahora que está infestada de militares?
Simplemente no es cosa buena mencionar que gobiernos como los de Marruecos, Israel o los Estados Unidos sí que violan los derechos humanos. Como tampoco lo es llevarle la contraria a grandes corporaciones como el grupo PRISA. Y una pregunta que planteo a todo el mundo desde aquí. ¿Es lo que está haciendo Hugo Chávez en Venezuela un ejercicio de manipulación mediática contra su pueblo, o una imprescindible táctica con la que defenderse de la sarta de falacias que divulgan los Mass Media sobre él? Ya os habréis imaginado con cual de las dos me quedo y de parte de quién estoy. Pues ahí queda eso, ale, linchadme a mí también, buitres.
Dese luego Josemari, qué poco saber estar, qué poca clase tiene usted, con la edad que tiene, que está usted hecho todo un tiarrón con esos abdominales y ese pelazo tan bien cuidado, y resulta que bajo esa frondosa melena de expresidente del gobierno, no hay más que prepotencia y una vergonzosa inmadurez, su ínfimo cerebro neoconservador parece que no da para más a la hora de discurrir. En el fondo usted no es más que un adolescente que juega al pádel y luce traje y corbata.
¿Qué le dijeron esos indeseables que portaban pancartas y gritaban encolerizados? ¿Asesino?, ¿Lameculos?, ¿Criminal de guerra?, no creo que esas palabras justifiquen su lamentable gesto señor Aznar, si al menos los agitados estudiantes hubieran dicho alguna mentira sobre su persona, sí que tendría motivos para enfadarse. Pero este no es el caso, y quienes tienen motivos suficientes para irritarse, para sentirse profundamente indignados, son esos alborotadores a los que usted insultó igual que si se encontrase en el patio de un colegio, bien custodiado, por supuesto, por tus guardaespaldas. Porque usted les insultó primero, haciéndoles partícipes de dos guerras de ocupación criminal que aún hoy siguen cobrándose numerosas vidas, que ellos jamás aprobaron y contra las que se manifestaron junto con otros tantos millones de hombres y mujeres que también se oponían a su política de servidumbre y peloteo. Porque usted y su amigo el cazador nonagenario les ocultaron con descaro las verdaderas consecuencias que ocasionó el hundimiento del Prestige en las costas del litoral gallego. Porque censuró movilizaciones y manipuló datos, haciéndose con el control de los medios de comunicación. Pero sobretodo porque a su espalda y en su propio territorio, hay 191 personas que perdieron su vida injustamente en Madrid, y de las que usted, señor Aznar, es uno de los responsables.
Por todo esto y más, recibió esos abucheos a la salida de su conferencia, no por rebeldía ni por mala educación, si no porque el pueblo no olvida, porque aquellos que según sus palabras “se empeñan en demostrar que no pueden vivir sin usted”, no perdonan las barbaridades que cometió durante sus trece años de gobierno. Sepa que su gesto no hace más que corroborar lo que ya nos había demostrado, que no es más que un arrogante al que le puede la soberbia, o como diría su colegaEsperanza, un “hijoputa”.
Voy a fundar mi propio partido, y lo haré desde la más rastrera y sutil ilegalidad, alentado por el integrismo más radical de mi nación y enalteciendo al patriotismo y al desprecio hacia el enemigo extranjero. Eso haré señores, enmascarando mi violencia con discursos elocuentes, reclutaré a ingenuos imberbes para hacer con ellos campaña, serán mis fidelísimos soldados y a pie de asfalto difundirán mi mensaje coreando mis consignas y estampando pegatinas por todas partes.
Tal vez piensen que me hayan influenciado movimientos como la Yihad, Hamás o Hezbolá. ¿No es así? Teniendo en cuenta mi perfil, sería lo lógico, pero se equivocan. El partido en el que me he inspirado pertenece a mi segundo país, el que me vio nacer y me crió antes de marcharme a mi cueva. Un partido supuestamente cívico y demócrata que pretende hacerse oír a golpe de panfleto y pegatina, haciendo uso para ello de sus más leales e incondicionales seguidores, sus futuros afiliados, que aunque no tienen edad para votar, ya fuman, beben y dan palizas, amén de ser los más idóneos para tal adoctrinamiento. Chavales que han aprendido a odiar antes que a dar la mano, que repiten lemas que no alcanzan a comprender y defienden con uñas y dientes los colores de una bandera sin saber exactamente por qué lo hacen. El vandalismo infantil es la mejor manera de captar votos, y las cabezas huecas el lugar más indicado para meter y encajar a presión ideas rancias y oxidadas que después repetirán como loros, pues ya se sabe que los loros, aunque reciten versos Góngora, jamás lograrán entenderlos.
NO CABEMOS TODOS
El slogan no dice ninguna mentira, no cabemos todos, sobra demasiada gentuza en éste país y por desgracia la ley nos impide echarles. La ultraderecha prolifera, cada vez son más y con el rollo de la crisis, han encontrado la excusa perfecta para lanzar su mensaje y hacerlo calar en la juventud más crédula y cazurra. Como en otros puntos del resto de Europa, el fascismo más extremo también se ha puesto la máscara de democracia y populismo en España. Cánticos racistas, banderas preconstitucionales o vítores a Franco son algunas de las perlas que podemos ver y oír en sus manifestaciones, encabezadas siempre por “el cojo”, líder del partido y empresario en sus ratos libres, quien posee varios gimnasios, despachos de abogados, empresas de seguridad y clubs de alterne, pues su militancia contra la inmigración ilegal no incluye a las mujeres a las que explota en sus locales, ni a los chimpancés rumanos que contrata de seguratas.
SE PILLA ANTES A UN MENTIROSO...
Éste fascistoide famoso por encubrir las numerosas agresiones que cometen sus secuaces, tiene un amplio currículum a su espalda, habiendo intentado crear en 2008 un campo de entrenamiento para bandas de extrema derecha junto con varios miembros de una organización inglesa. Dieciocho años antes, en 1990, crearía el grupo, “Acción Radical”, una de las bandas neonazis más activas y violentas de la época, donde militaban entre otros Manuel Canduela, presidente de Democracia Nacional y Pedro José Cuevas, asesino de Guillem Agulló. La organización dejó de existir cinco años más tarde. Pero remontándonos unos años atrás nos encontramos con la detención de éste individuo durante la transición, por la colocación de dos artefactos explosivos en un acto independentista que se celebraba en Valencia. Ahora este mafioso y proxeneta, más conocido como “el cojo”, preside un partido que ya tiene escaños en varios ayuntamientos de las provincias de Valencia y Castellón, un partido que trata por todos los medios de lavar su imagen, pero que apesta de lejos a xenofobia y adiestramiento de masas, unas masas que se dejan embaucar tristemente por el patriotismo barato de una pandilla de cerriles delincuentes con ideas del 36.
(No os perdáis al gorila que dice, "porque estás orgulloso de ser español", al pobrecillo seguro que le costó dos semanas aprenderse su frase)
Pero a estos personajes les espera todavía alguna que otra broma pesada, Roberto y sus perros aún tienen un adversario que se carcajea y les acecha desde las sombras para un buen día verlos a todos explotar.
…Y el niño Jesús no llegó a nacer, fue un aborto, pues su madre, con tan solo dieciséis años y una mula y un buey como única fuente de ingresos, no podía hacerse cargo del chiquillo, ya que malvivía en un cochambroso establo de treinta metros. ¿No lo sabían? Pues ea, ya lo saben. No pongan esa cara mis pequeños terroristas, que ya deben estar acostumbrados a leer barbaridades en este blog, pero os aseguro que no soy el único, que más de un conservador mal conservado se ha lucido pero bien y se ha merecido que le laven la boquita con ácido sulfúrico.
Pero vamos por partes. En primer lugar y para que quede puntualizada mi opinión acerca del aborto, lo voy a dejar bien claro. Ni las leyes, ni los políticos, ni la moral cristiana tienen derecho a decidir si practicarse un aborto es bueno o malo para la mujer o el feto, y como el feto no tiene la suficiente capacidad para decidir si quiere o no nacer, (por mucho que los antiabortistas se empeñen en ponerles voz en sus emotivos carteles) es la persona que lleva a ese niño en sus entrañas la que ha de decidir si traerlo o no al mundo. No es que vea con buenos ojos que una menor quede embarazada en los baños de Pachá, pero ya que ha cometido ese lamentable error, creo que es justo que se le dé la oportunidad de enmendarlo tomando una decisión acorde a sus medios y a sus condiciones, sin que ningún ultracatólico con quince hijos le meta en la cabeza a la pobre muchacha que lo que va a hacer es cometer un asesinato que debería estar penado por la ley y por el mismísimo Dios, que la mandará de cabeza al infierno de las mamás asesinas. Claro que una menor de edad es posible que no siempre tome la decisión acertada y después se arrepienta el resto de su vida, cuando se dé cuenta de que los bebés de carne y hueso no dejan de llorar quitándoles las pilas.
También hay iluminados que han comparado ya el aborto con la tauromaquia, vinculando más de lo que ya estaba el eterno debate con las ideas políticas de cada cual. Alegando así que si matar a un animal es un crimen, hacerle lo mismo a un pobre niñito indefenso que todavía no se ha formado del todo es la mayor aberración que un ser humano puede cometer. La verdad es que sí, ahí nos han pillado estos cabrones, pues he visto a chicas cobrando una pasta que te cagas por practicarse un aborto en público mientras la gente de las gradas tras un cristal, gritaba y aplaudía con autentico fervor, vitoreando una y otra vez al doctor, que tras la intervención, se llevó orgulloso a casa las dos orejas y el cordón umbilical. Claro que sí hombre, con dos cojones. ¿O acaso van a ser ellos los únicos que digan barbaridades? ¡A eso no me gana ni Dios! Bueno, igual Dios no, pero algún que otro representante suyo sí que me ha desbancado del primer puesto…
“Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella" – Javier Martínez, Arzobispo de Granada -
¡Toma ya! ¿A que lo que he escrito arriba ya no parece tan bestia? ¿O es que comparar la ley del aborto con el régimen de Hitler como hizo este señor no es una burrada con uve mayúscula? Y ya que me pongo a repartir hostias consagradas, esta va para el Foro español de la familia, porque los “progres” están a favor de la matanza de niños, pero no se llevan a sus hijos a las manifestaciones para hacer bulto. (Qué pícaro soy) Seamos sinceros, la vida hoy en día no está para criar a un hijo sola. ¿O es que no veis la que está liando Zapatero? No obstante, con crisis o sin ella, tampoco está la vida para alimentar demasiadas bocas, pues no todos podemos permitirnos procrear como conejos para después llevarlos a todos a un colegio concertado, pagarles el tenis o las clases de piano y vivir de las ayudas del estado. Es algo que no está al alcance de todo el mundo, señores, seamos rojos o multicolores, criar a un niño es duro para muchas chicas, y morir en una clínica clandestina no es muchísimo mejor que digamos. Pero si el aborto no es la medida adecuada, la educación sexual es inmoral y el preservativo y los anticonceptivos tampoco lo son, ¿Cuál es la solución? No me lo digan, miedo me dan.
Lo primero que deberían hacer, entre otras muchas cosas, es dejar de aconsejar al mundo, pues si por ustedes fuera, el continente africano entero habría muerto ya de SIDA. Y ya que predican y predican por el derecho a la vida, entérense de una cosa, el derecho a la vida también es el derecho a decidir.
No voy a hablar de presos políticos, al menos no por ahora, pero sí de dispersión, aunque mucho más alejado de las fronteras del país vasco, causa que, sin ánimo de infravalorar, se me antoja de mucha menor relevancia cuando miras más allá de un trozo de tierra. Y es que actualmente existen casi 2.000 hombres y mujeres procedentes del estado español que se encuentran encarcelados y encarceladas en el extranjero, y no es que de repente me haya aflorado la vena patriótica, pues del mismo modo en nuestro país, seis de cada diez reclusos son inmigrantes.
Si el sistema penitenciario y sus leyes siempre me han parecido injustificables y el hecho de privar a un ser humano de su libertad un acto inhumano, la retención de personas en territorio ajeno es la mayor atrocidad que se le pueda cometer a un preso, independientemente de si es culpable o inocente, y aclarando desde ya, para que luego no lo comente el listillo de turno, que la mayoría resultan ser culpables, y el 80% son detenidos por supuesto tráfico de drogas. Teniendo en cuenta que muchos de los gobiernos que recluyen a “nuestros presos” en sus jaulas para hombres, subsisten gracias al narcotráfico y al paramilitarismo entre otras ruindades, el desafuero es aún mayor. El paradigma de lo que deberían ser modelos a seguir, gobernantes que tratan con magnates y detienen a jóvenes incautos en sus fronteras para disfrazar su miserable ambición, lo mejorcito de América, Asia, África y Europa.
Contrario al narcotráfico y al consumo de drogas como me declaro, me veo no obstante obligado a condenar lo que creo injusto, y lo es el hecho de que personas soporten condenas, cadenas perpetuas, e incluso penas de muerte, enjaulados lejos de su hogar, cometieran el delito que cometieran, sin que la legislación de ningún estado haga nada al respecto.